domingo, 13 de febrero de 2011

Política Para el Uso de Redes Sociales.


Si los empleados necesitan una “política” de uso de redes sociales realmente me preocuparía. ¿Mentarle al jefe en el muro público de Facebook? ¿Hablar pestes de tu empresa? ¿Poner fotos de un sitio reservado de la empresa? ¿Necesitamos una política para reglamentar la conducta online?

El uso de las redes sociales es simple sentido común, cuestión que al parecer algunos no tienen. Las mismas consecuencias que tendrás en el mundo offline las tendrás en el mundo online. Si le mientas la madre al jefe en tu muro público de Facebook y crees que de alguna manera eso no cuenta porque lo dijiste en Internet, entonces me preocuparía (más que la propia mentada tal vez) el hecho de que hubiera un empleado con una fuerte escasez de sentido común.

Sobre todo si en una organización ya existe una manera (tal vez un reglamento general) de lidiar con insultos entre empleados, exposición de fotos comprometedoras y otros comportamientos inapropiados, entonces lo mismo va a aplicar a las redes sociales. El comportamiento es uno y las consecuencias también, lo único que cambia el es el medio.

Algunos llegan a ver a Internet como un mundo paralelo al real, uno donde de alguna manera las cosas que se hacen o dicen no cuentan y donde puedo fastidiar a una organización o individuo con total libertinaje.

Pero caray, sobre todo si nuestro perfil de Facebook, Twitter o Linkedin coincide con nuestro nombre, apellidos y hasta lugar de trabajo…no sé cómo se asume que de alguna manera nuestras mentadas, comentarios, fotos o videos impertinentes podrían pasar desapercibidos envueltos en un anonimato selectivo. ¿Tuitear sobre un caso legal en curso de la empresa? ¿Facebookear información confidencial? ¿Discutir el contenido de una junta con Directivos en redes sociales? ¿Decir la estrategia interna de ventas para el siguiente año? Apliquemos el sentido común a las preguntas anteriores.

Algunos hasta se llegan a quejar amargamente en redes sociales de su empresa, de las condiciones en que trabajan o del bajo sueldo que reciben. ¿Y eso está mal? ¿Nos debemos quedar callados? Caray, podemos comentar y quejarnos, siempre y cuando estemos dispuestos a sostenerlo cara-a-cara en caso de que el jefe, el compañero de trabajo, el área de Asuntos Laborales o área de Relaciones Públicas se entere (ah sí…me faltó el área Legal).

Facebook, Twitter, LinkedIn, FourSquare o Instagram son redes para expresarnos y comentar; y sobre todo si están ligadas a nuestra persona, lo mismo da opinar con Chana (offline) que con Juana (online).

Y como empresa o Institución, se deben de atender los desplantes online tal cual se haría con los offline, así de sencillo. Y es importante contar con un reglamento general donde entre otras cuestiones, se atiendan comportamientos/actitudes…no el medio por el cual se expresan.

(Nota personal: por cierto, me molestan los que se la pasan quejándose de su trabajo todo el tiempo…si tanto lo aborrecen, que se cambien de empleo y dejen de lloriquear).