domingo, 1 de junio de 2008

La Criptografía ganó la Segunda Guerra Mundial.

Bien, no sólo la criptografía la ganó, pero fue un buen truco para atraer la atención del lector y por cierto, sí puso su granito de arena para dar una ventaja a las fuerzas aliadas. Me explico. Durante la Segunda Guerra Mundial hubo un esfuerzo inicialmente polaco, luego británico y finalmente estadounidense para descifrar las señales nazis enviadas entre las unidades militares (submarinos, infantería, etc.) y los centros de mando, principalmente ubicados en Berlín.

Hemos visto innumerables películas de la Segunda Guerra y hemos leído (al menos en la escuela) la historia bélica de esta época. Sin embargo, la mayoría no tiene presente las actividades de criptoanálisis que se llevaron a cabo en esos años y que definitivamente jugaron un papel muy importante para que los aliados ganaran la batalla.

El régimen nazi, como cualquier otro gobierno, requería que sus comunicaciones fueran cifradas para evitar que sus enemigos "leyeran" la información militar. Empezaron a hacer uso de la Máquina de Enigma, una máquina muy similar a una de escribir con teclas, donde por medio de complejos algoritmos criptográficos, lograban cifrar y descifrar la información. Al ser Polonia de los primeros países atacados, fueron los primeros que se dieron a la tarea de tratar de leer esos mensajes sin tener las llaves correspondientes, es decir, haciendo trampa (criptoanálisis).

Estas actividades se trasladaron después a Inglaterra, a un pueblo llamado Bletchley Park.

En Bletchley se armaron unas computadoras "prehistóricas" bajo el liderazgo del gran matemático Alan Turing y día a día se intentaban leer los mensajes cifrados de los nazis. Se lograron leer varios de estos mensajes y esto permitió a los aliados conocer diversos secretos militares nazis y lograr así una mucho mejor estrategia de defensa y ataque; no siempre pudieron hacer uso de esta información para evitar que los nazis se percataran de que los aliados conocían muchos de sus secretos.

Si alguien duda de la importancia de la criptografía para los aliados, los EUA consideraron el cifrado "fuerte" como un arma por muchos años; de ahí que Phil Zimmermann, creador de PGP, tuviera problemas con la justicia norteamericana en los años noventa (fue considerado como exportador de armas por poner su programa a disposición del público, sobre todo el extranjero).

Hoy día, Bletchley Park es un museo. Yo tuve la fortuna de visitarlo y resultó por demás interesante; pude observar los "avances " tecnológicos de aquella época, incluyendo máquinas Enigma originales nazis y las "bombs" (así llamaban los ingleses a las "computadoras" que les ayudaban a conocer los mensajes cifrados nazis hechos con la máquina de Enigma). Una serie de fotos y artículos permiten al visitante adentrarse en este mundo de guerra, criptografía, matemáticas y seguridad de la información.

En fin, todos estos datos sirven como antecedente para informarles que por falta de fondos, tal vez este museo pudiera ser cerrado. Como practicante de la seguridad de la información, el posible cierre de este sitio emblemático no es una noticia agradable. Espero que esto no llegue a suceder. Por cierto, existe una película llamada precisamente Enigma con Kate Winslet que la recomiendo; sirve bien como una introducción a lo que fue este sitio. Claro, la película se centra en una relación de amor al estilo Hollywood, pero aún así vale la pena.

Si a alguien le interesa donar para esta causa seguramente será bien recibida.

Ligas útiles:

Bletchley Park.

Posible cierre de Bletchley Park.